idealivarinoNo hay por qué odiar los tangos
ni el mar
ni las hormigas
no hay  por qué abominar de la sonrisa
del sol
de los mandados
de los torpes cuidados de los hombres
no hay por qué estar asqueado de los diarios
de los informativos de la radio
de las concentraciones.
O hay por qué.
Hay.
Si habrá.
Vaya si habrá.
Sí. Pero.
Pero no hay que.
Supongo.

De: Idea Vilariño, Poesía completa (Editorial Lumen)

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